jueves, 5 de mayo de 2016

Jornadas Cervantinas en el Instituto de España

El Instituto de España se suma a las conmemoraciones del cuarto centenario de la muerte del autor del Quijote con unas jornadas cervantinas que se celebrarán en su sede institucional del 25 de mayo al 8 de junio próximos a las 19:30 h.

Participarán en estas sesiones, abiertas al público, miembros de cuatro de las reales academias del Instituto: la Real Academia de Historia, la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, y la Real Academia Española.

Este ciclo dedicado a Miguel de Cervantes está coordinado por Santiago Muñoz Machado, secretario de la RAE y también académico de la de Ciencias Morales y Políticas.

El programa de conferencias —dos en cada sesión— es el siguiente:

25 de mayo 

  • «El mundo que vivió Cervantes», por Carmen Iglesias, Real Academia de la Historia y Real Academia Española. 

  • «El Quijote en el debate ideológico entre Ilustración y Romanticismo», por Pedro Cerezo Galán, Real Academia de Ciencias Morales y Políticas.

 1 de junio

  • «Cervantes y la búsqueda de la lengua perfecta en Los trabajos de Persiles y Sigismunda», por Aurora Egido, Real Academia Española. 

  • «Cervantes, poeta», por Luis Alberto de Cuenca, Real Academia de la Historia.

8 de junio

  • «El Quijote y la Inquisición», por José Antonio Escudero López, presidente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación. 

  • «El trasfondo jurídico de la obra de Cervantes», por Luis María Cazorla Prieto, de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación.

15 de junio 

  • «El variado modo de expresarse de los personajes del Quijote», por José Antonio Pascual, Real Academia Española. 

  • «Cervantes y la aventura americana de la lengua española», por Santiago Muñoz Machado, Real Academia Española y Real Academia de Ciencias Morales y Políticas.  

Convenio de colaboración de la RAE con la Fundación Europea

La Real Academia Española (RAE) y la Fundación Europea para la Sociedad de la Información han suscrito hoy un convenio de colaboración con el propósito de «desarrollar instrumentos tecnológicos para facilitar el conocimiento del español». El acuerdo también prevé «generar nuevas facilidades y oportunidades» a los usuarios a través de «herramientas, aplicaciones y servicios».

Este convenio, cuya formalización ha tenido lugar en la sede de la RAE, lo han firmado Darío Villanueva, director de la RAE; Enrique Barón, presidente de la Fundación Europea, y José María Gil-Robles, presidente de la sección española de la fundación.

«La Fundación Europea prestará sus servicios y está dispuesta a innovar, a aprender y a investigar en torno a la adaptación del español a las nuevas tecnologías», ha destacado Enrique Barón después de expresar su agradecimiento a la RAE por hacer posible esta oportunidad. Según ha explicado Barón, «esta firma coincide con la misión esencial de la RAE, con su lema fundacional: Limpia, fija y da esplendor. Nosotros adaptaremos esa misión a un medio como Internet».

Tras la firma, José María Gil-Robles ha recordado que la Fundación Europea «trata de promover y apoyar el uso de las nuevas tecnologías y facilita la gestión pública y privada utilizando las herramientas de la información». También ha expresado su gratitud a Darío Villanueva por facilitar esta colaboración con la RAE, «una institución que ha demostrado a lo largo de los siglos estar siempre al día en la custodia y el buen uso de la lengua española en el mundo».

A juicio de Darío Villanueva, «en la tarea de puesta al día y en la oferta de servicios a una sociedad nueva que emerge gracias a la tecnología, la RAE necesita opciones y ayudas que le permitan ir más allá de sus posibilidades. La Academia estudia la lengua, tanto en la dimensión histórica como actual, y presta atención y apoyo a toda la comunidad de hispanohablantes, pero quiere ofrecer su conocimiento no solo a los individuos, sino también a entidades públicas. Para ello, gracias a la Fundación Europea, podremos avanzar en esa idea».

Según ha subrayado el director de la RAE, este convenio permitirá «que el español cobre más relevancia en el ámbito lingüístico de la Unión Europea».

Un ‘quijote’ para el papa Francisco

Los directores de la RAE, el Instituto Cervantes y Francisco Rico le hacen entrega de un ejemplar de la obra en el Vaticano


Antes que sucesor de Pedro y representante de Cristo en la Tierra, Jorge Bergoglio fue profesor de Literatura en Buenos Aires. Y a fe que sus enseñanzas y su pasión por los libros no quedaron relegadas por la teología ni por sus labores de jerarca eclesiástico. Diversos autores, y sobre todo los clásicos con tendencia trágica, le acompañan a menudo en la mesilla de noche, como ha reconocido él mismo. El Quijote es uno de sus títulos de cabecera y por eso ayer los directores de la Real Academia y del Instituto Cervantes, Darío Villanueva y Víctor García de la Concha, respectivamente, se lo llevaron como regalo al Vaticano, donde el Papa les recibió en audiencia privada en la biblioteca del Palacio Apostólico.
Les acompañó el catedrático y académico Francisco Rico, a quien no han pasado por alto las citas que el Pontífice ha dedicado a Cervantes en alguna intervención. “Lo hacía de forma natural, espontánea, señal de que conoce la obra en profundidad”, asegura el académico. Autor de algunos de los más relevantes estudios sobre la novela de Cervantes, Rico le escribió y el Papa le contestó. “No solo me lo agradecía, sino que me daba su bendición, algo que valoro, porque me hace mucha falta”, apunta.
Francisco departió ayer durante 20 minutos con los tres académicos y les confesó algunas preocupaciones. “Nos trasladó que cuando él enseñaba, los alumnos podían controlar unas 1.500 palabras de vocabulario. Hoy no pasan de 500”, afirmó Rico tras la recepción, en la que Villanueva le regaló además una edición personalizada del Diccionario de Autoridades.
La cita que puso a Rico en la pista de la afición papal al Quijote fue el pasaje que el hidalgo dedica a la Historia hablando con el bachiller Carrasco: “Los niños la traen en las manos, los jóvenes la leen, los adultos la entienden, los viejos la elogian”. En una entrevista con el diario L’Osservatore Romano, el Papa aseguró que dicha frase suponía “una buena definición de lo que son los clásicos”.
Ello sirvió para que, en el año del cuarto centenario de la muerte de Cervantes, Rico propusiera a los directores de la Academia y del Cervantes que pidiesen una audiencia para regalarle a Francisco la edición especial del Quijote que ha preparado la RAE y, de paso, sensibilizarle ante el 400º aniversario. “Le hemos pedido que aproveche esta celebración para animar a su lectura y reivindicar la figura de Cervantes, como buen católico que fue. A Shakespeare no hace falta que lo defienda, porque, según parece, aunque no está claro, pasó por protestante”, ironiza Rico.
“Esperamos que anime a su lectura. Es el primer papa hispanohablante en siglos y, además, un gran amante y conocedor de la literatura”, recalca García de la Concha.
No solo de Cervantes, y sin salir de los clásicos españoles, bebe Bergoglio. Tampoco oculta otras dos debilidades: el Cantar de mío Cid y La Celestina, nada condescendiente con la Iglesia. “Dice mucho de su apertura de mente esta admiración por la obra de un judío converso muy crítica con la institución”, tercia Villanueva.
Para animar a la lectura del Quijote, Bergoglio les confesó que con sus alumnos del colegio de la Inmaculada Concepción, de Santa Fe, usaba a Calixto y Melibea para que se enganchasen a los clásicos. Se trataba de una obra “más picante”, dijo. Aunque, antes que a cualquier otro autor, los jóvenes porteños preferían que les leyera poemas de Lorca, según precisó a L’Osservatore Romano.
Como buen argentino, en la dosis de citas papales no falta su cucharada de Borges, aunque no es el único a quien alude con frecuencia. El Leopoldo Marechal de Adán Buenosayres también encuentra su espacio en la biblioteca íntima de Francisco.


¿Qué quieres decir con 😁?

Los emojis causan muchos malentendidos. Estos son los más problemáticos, según un estudio


¿Alguna vez le han mandado una carita como esta 😁 al móvil y no ha sabido qué pensar exactamente? ¿Es una risa con sorna, le quieren pegar un bocado o es un "dientes, dientes" a lo Pantoja? ¿Este monete 🙈 que se tapa los ojos expresa que no se quiere saber más o es para mostrar bochorno? ¿Estas manos al aire 🙌 indican alegría o son sinónimo de "para, no sigas por ahí"? No se preocupe, no tiene un problema de comprensión. La confusión es mucho más común de lo que parece.

Y esos son algunos de los emojis más conflictivos, sobre todo esa cara con tantos dientes, según un estudio de la Universidad de Minnesota: "Los emojis son muy populares en la comunicación vía texto, pero hemos mostrado que las personas no los interpretan de la misma manera", concluyen. La razón esencial es bien simple: aunque el Diccionario de Oxford escogió este 😂 como palabra del año en 2015, su naturaleza visual sigue dejándolos demasiado abiertos a la interpretación. Pero hay más motivos, como la diferente forma de representar cada símbolo en las distintas plataformas.

Solo el 4,5% de los emojis analizados se interpretan de una forma consistente entre distintas personas y al margen del dispositivo en que se vean. Y el que más confusión genera es el que se encuentra en el titular de este texto: 😁. Su nombre oficial se puede traducir como 'mueca con ojos sonrientes', pero los sujetos encuestados variaron su interpretación desde "sumamente feliz" hasta "preparado para pelear".



En el estudio se analizó cómo se entendían estos símbolos —estandarizados por el consorcio Unicode a partir de 2009— tanto desde un punto de vista semántico, para saber qué queremos decir, como desde una perspectiva emocional, para saber si inspiran sentimientos positivos o negativos. Escogieron los 22 más usados entre los emojis con formas humanas y realizaron una encuesta entre estadounidenses para descartar influencias culturales.
El primer gran problema surge de los diferentes dibujos que hace cada sistema operativo a partir de los emojis. Estos símbolos en realidad no son más que una codificación que se transforma en determinado dibujito en función del dispositivo. Según este criterio, el emoji que más confusión emocional genera sería este 😆, ya que el 44% lo señaló como negativo y el 54% como positivo. Sobre todo en su versión Microsoft, esa 'cara sonriente con ojos muy cerrados' parece más sufriente que feliz.
Lo mismo sucede con las 'manos alzadas para celebrar' 🙌, que provocan mucha confusión entre plataformas, por los diferentes dibujos que los encarnan. Debe de ser un símbolo muy ambiguo porque también provoca malentendidos incluso cuando vemos la misma representación: no está claro si transmite algo positivo o negativo. Y las palabras que los encuestados usaron para definir ese emoji saltan desde "celebración" hasta "stop" pasando por "aplauso", "rezo", "arriba" y "emocionante".
Otros emojis que provocan distintas interpretaciones semánticas son esas caritas que miran de lado, la 'sonrisa afectada' 😏 y la 'cara aburrida' 😒, que se asocia a la vez con "consternación", "decepción", "indiferente" y "deprimente". Entre los emojis que más discrepancias emocionales generan están el que llora a mares 😭, que también se usa para llorar de risa a mares, y la sonrisa con sudor frío 😅. Las definiciones de estos símbolos se pueden encontrar en la web de Unicode o en la emojipedia, pero hay un problema: pocos de sus interlocutores lo han consultado también. Aunque como dice su creador, el japonés Shigetaka Kurita: "No creo que exista un uso correcto o incorrecto del emoji. ¡El uso es libre!".


El bilingüismo favorece también la inteligencia social

Los últimos estudios confirman el beneficio cognitivo y para la salud que aporta hablar varias lenguas


Un equipo de investigadores de la Universidad de Chicago, encabezados por la psicóloga Katherine Kinzler, ha puesto de manifiesto que aunque el aprendizaje temprano de una lengua sea necesario para la adquisición de un lenguaje formal, puede no ser suficiente para garantizar el desarrollo de una forma eficaz de comunicación en el niño. La clave de una buena comunicación radica en que cada interlocutor sea capaz de situarse en la perspectiva de su oponente, lo que significa que para comprender la verdadera intención de quien habla uno debe ser capaz de situarse en la medida de lo posible en la perspectiva de quien habla, y es precisamente ese posicionamiento lo que los mencionados investigadores han demostrado que favorece también el multilingüismo.

Para ello hicieron un experimento con 72 niños de ambos sexos con edades comprendidas entre 4 y 6 años. Según la información proporcionada por sus padres, 24 de esos niños siempre habían hablado inglés y tenían poco contacto con niños que hablasen otras lenguas. Eran los considerados monolingües para el experimento. Los padres de otros 24 niños manifestaron que sus hijos aunque tenían el inglés como lengua primaria se relacionaban regular aunque no intensamente con niños que hablaban otras lenguas. Para el experimento fueron considerados como el grupo de niños con exposición a otras lenguas diferentes a la propia. Por fin, los padres de un tercer grupo de 24 niños manifestaron que sus hijos hablaban, entendían y practicaban regularmente dos lenguas, es decir, eran bilingües.


El Cerebro tiene un Atlas de Palabras

Un estudio demuestra que las palabras similares activan las mismas áreas cerebrales y que el lenguaje no solo es cosa del lado izquierdo del cerebro


El cerebro usa un atlas para las palabras. Los términos con significados parecidos o relacionados activan las mismas áreas cerebrales. Según un estudio basado en imágenes de la actividad cerebral mientras se escuchan historias, esta colección de mapas de conceptos es similar entre distintas personas. La investigación también contradice la idea generalizada de que el lenguaje solo es cosa del lado izquierdo del cerebro.
El lenguaje es una de las funciones más elevadas del cerebro humano. Del procesamiento de sus distintos componentes (fonemas, morfemas, sintaxis o significados) se encarga la corteza cerebral, la estructura cerebral más compleja y reciente desde el punto de vista evolutivo. Un subconjunto de áreas cerebrales del córtex, denominado sistema semántico, está especializado en el significado de lo que se oye, lee o piensa.
Ahora, un grupo de científicos de EE UU han mapeado el sistema semántico del cerebro. Descubrieron que el procesamiento del significado de las palabras activa patrones cerebrales muy complejos en el que intervienen decenas de áreas neuronales. Pero, dentro de esa complejidad, encontraron que los términos pertenecientes a una misma categoría (personas, lugares, números, conceptos sociales, emociones...) activan las mismas áreas del sistema.
"Nuestros modelos semánticos son buenos prediciendo las respuestas al lenguaje en amplias zonas del córtex", dice el investigador de la Universidad de California Berkeley y coautor de la investigación, Alex Huth. "Pero también logramos información detallada que nos revelaba qué tipo de significados eran representados en cada área del cerebro", añade.
Para llegar hasta este diccionario cerebral, los neurocientíficos reclutaron a siete voluntarios. Estos tuvieron que meter la cabeza en un escáner cerebral mientras escuchaban dos horas de The Moth Radio Hour, un popular programa radiofónico estadounidense en el que los intervinientes cuentan historias personales. Mediante una técnica de imagen por resonancia magnética funcional, los investigadores registraron la actividad cerebral durante la sesión.
En paralelo, según explican en la revista Nature, descompusieron las historias del programa para tener el guión completo, con todas y cada una de las palabras, cuándo y cuántas veces aparecían. En total, obtuvieron 10.470 palabras. Aunque con la ayuda de potentes ordenadores pudieron relacionar casi cada palabra con determinada zona del cerebro, las agruparon en 12 grandes categorías a modo de continentes para que su atlas fuera legible.
Las palabras (en inglés) madreesposahogarcompañerospadres... aparecen, por ejemplo, relacionadas con un aumento de la actividad en la zona donde se unen el lóbulo temporal derecho y el lóbulo parietal. Los términos con diferentes significados como top (en inglés puede significar lo más alto/encimablusacumbre...) provocaban un aumento de actividad en diversas zonas en función del contexto en el que se usaba la palabra.
Los investigadores comprobaron además que estos mapas de significados se reproducen en cada cerebro. Aunque siete individuos suponen una muestra muy pequeña y más siendo todos de la misma cultura occidental, los distintos participantes activaban las mismas áreas cerebrales ante los mismos fragmentos de las narraciones. "Aunque los mapas muestran una gran coherencia entre los individuos, también hay sustanciales diferencias individuales", aclara en una nota el autor sénior de la investigación Jack Gallant, también de la universidad californiana.
De hecho, ya planean profundizar en este campo para despejar muchas de las preguntas que esta investigación suscita. ¿Hay más de común que de diferente entre los mapas de cada individuo? ¿existen también atlas para los sonidos (fonética) o los aspectos sintácticos y gramaticales del lenguaje? ¿La representación cerebral de las palabras de un discurso es la misma que las de la letra de una canción? ¿El atlas de palabras del cerebro de un anglohablante es similar al de un hispanohablante?
Para el investigador del Basque Center on Cognition, Brain and Language (BCBL) David Soto, este estudio, del que destaca su uso intensivo de los datos y su rigor, sienta las bases para responder a muchas de estas preguntas. "El modelo que han creado sobre esos datos es capaz de predecir cómo va a representar el cerebro una información que aún no se le ha presentado".
En efecto, tras crear su atlas de palabras, los investigadores quisieron comprobar su valor predictivo. Para ello, hicieron que los participantes oyeran una historia del mismo programa pero que nunca habían oído antes. Los patrones que registró el escáner eran muy similares a los que que el modelo había previsto.

lunes, 18 de abril de 2016

Tercera Tarea

Capítulo Octavo: Del buen suceso que el valeroso Don Quijote tuvo en la espantable y jamás imaginada aventura de los molinos de viento, con otros sucesos dignos de feliz recordación:

En esto descubrieron treinta o cuarenta molinos de viento que hay en aquel campo, y así como Don Quijote los vió, dijo a su escudero: la ventura va guiando nuestras cosas mejor de lo que acertáramos a desear; porque ves allí, amigo Sancho Panza, donde se descubren treinta o poco más desaforados gigantes con quien pienso hacer batalla, y quitarles a todos las vidas, con cuyos despojos comenzaremos a enriquecer: que esta es buena guerra, y es gran servicio de Dios quitar tan mala simiente(1) de sobre la faz de la tierra. ¿Qué gigantes? dijo Sancho Panza.

Aquellos que allí ves, respondió su amo, de los brazos largos, que los suelen tener algunos de casi dos leguas. Mire vuestra merced, respondió Sancho, que aquellos que allí se parecen no son gigantes, sino molinos de viento, y lo que en ellos parecen brazos son las aspas, que volteadas del viento hacen andar la piedra del molino. Bien parece, respondió Don Quijote, que no estás cursado en esto de las aventuras; ellos son gigantes, y si tienes miedo quítate de ahí, y ponte en oración en el espacio que yo voy a entrar con ellos en fiera y desigual batalla. 

(1): causa u origen de otra cosa